DE “SAN PEDRO APÓSTOL” A “SAN JUAN BAUTISTA”

Pbro. Walkelys Araujo.- Con gran alegría les anuncio que por disposición de nuestro Obispo Diocesano Monseñor Cástor Oswaldo Azuaje Pérez he estado transferido a la parroquia San Juan Bautista. Desde el pasado jueves 21 de este mes y hasta que Dios lo permita, estaré en la iglesia matriz de Valera y desde allí continuaremos con el trabajo pastoral que con el mismo entusiasmo y empeño nos  propusimos  seis años y medio atrás, cuando me informaran que del Seminario de Trujillo tenía que irme para Valera.

Y hablo de “nosotros”  porque junto a mí un grupo de valiosos cristianos (la Comunidad de los Corazones Unidos de Jesús y María), me  han acompañado en este camino donde hemos andado y cosechado; hoy vemos los frutos y con nostalgia nos despedimos de la Parroquia San Pedro Apóstol, de sus vecinos, de las familias que en ella habitan,  de los comerciantes,  de la Plaza Sucre, de la Colina de la Inmaculada Concepción, de la avenida Bolívar, de la zona de la bajada del Río, de la Urbanización el Bosque ; de cada uno de los rincones de esas cuadras que entre las avenidas 3, 4 y 5 y 6 nos recorrimos como quien se pasea por su propia casa.  Nos queda el consuelo que nos vamos más “allacito”; en  mi corazón de hombre, de sacerdote, de hermano, hay un lugar especial por este periodo tan importante, tan lleno de gracias, de gratas experiencias y de tantos logros.

¡Gracias a mis hermanos de la parroquia San Pedro Apóstol . Gracias infinitas! Recuerden que la feligresía no la hace el sacerdote sino el compromiso de cada uno de participar y de hacer del templo y de su entorno una verdadera iglesia, un espacio de encuentro, de reunión, siempre bajo el amparo de Jesús y su Santísima Madre. Se queda con ustedes el Jesús de la Misericordia, inmenso como ese pendón que cubre la fachada de la iglesia, ese es un tesoro que los acompañará con sus rayos de amor.  Les dejo tres tareas, una,  recordar esta frase: “Jesús en ti confío”,  es en Él donde reside la fuerza y de donde brotan todas las fuentes de bendiciones; dos, visitar, acompañar y adorar el Santísimo Sacramento, que expuesto de forma permanente se queda para ser esplendor y luz reparadora, no lo dejen solo; y tres, darle una bienvenida calurosa al nuevo párroco de San Pedro Apóstol, Presbítero Miguel Ángel Rosales, apoyarlo y continuar participando de las actividades parroquiales con sentido de pertenencia.

Me viene a la mente una larga lista de nombres e instituciones que nos han ayudado. Si alguno se queda por fuera es culpa de la prisa, del espacio,  necesitaría un periódico entero para dar las gracias por los gestos solidarios, materiales y espirituales para la consecución y desarrollo de la vida de la parroquia desde lo más cotidiano hasta lo más extraordinario.

Gracias al Obispo Emérito Monseñor Vicente Ramón Hernández Peña, a nuestro actual Guía en la Diócesis del estado, Monseñor Oswaldo Azuaje y a todo el Clero trujillano, muy especialmente al de la zona de Valera.

A este abrazo de gratitud incluyo a todos los grupos,  movimientos y asociaciones apostólicas de la parroquia (Caritas parroquial, Preciosísima Sangre, Jesús de la Misericordia, Virgen de la Sonrisa, Virgen del Carmen, Pro-Vida, Adoradores del Santísimo Sacramento, entre otros),  a la Colina de la Inmaculada Concepción, a la Comunidad de los  Corazones Unidos de Jesús y María, a los ministros, agrupaciones corales,  a todas las  instituciones, sociedades y comunidades eclesiales de base.

¡Cuántas actividades hemos realizado! Desde las más pequeñas hasta las más importantes y renombradas como la Fiesta del Jesús de la Misericordia, han contado con la colaboración generosa de instituciones públicas y privadas. De bienhechores anónimos y no que han contribuido a la proyección y ejecución de un sinfín de obras, que en su gran mayoría fueron promocionadas, anunciadas y destacadas por los medios de Comunicación de la Región que con nosotros se han comportado a la altura; han sido presentes y solidarios con nuestra causa e intenciones. Gracias al Diario Los Andes, al Diario El Tiempo, al Semanario Avance, a las emisoras de Radio y de televisión, a sus directivos y  a sus periodistas. ¡Que Dios los Bendiga!  

Gracias especiales a todos  los sacerdotes, que como vicarios,  nos han acompañado en el ámbito pastoral, nombro a mis colegas, Padres  Rafael Peña, Juan Carlos Negretti, José Ramírez,  Alexander Infante y a todos los sacerdotes que vinieron a ayudar, de manera muy especial a Monseñor José de Jesús Núñez, Obispo Emérito de Ciudad Guayana, quien ofició durante seis años y medio, la Eucaristía de todos los domingos de las 8:00 de la mañana.

Y así nos vamos, dos cuadras más allá, en el corazón de la Plaza Bolívar, del centro de Valera, con todas las ganas de continuar este trabajo de sembrar la  semilla de la fe, de la unión, del amor a Dios y al prójimo. Allá los esperamos a todos con los brazos abiertos. En San Juan Bautista seguiremos siendo los mismos, los hermanos de siempre.

Ya les estaremos informando sobre las diferentes actividades. Por los momentos ponemos a disposición el horario de las Misas, es decir, de lunes a sábado a las 7:00, 12:00, 3:00 y 5:30; y los domingos a las 7:00, 8:00, 9:00, 12:00, 3:00 y 5:30.

¡ Dios los bendiga y de nuevo, gracias…!

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