Las posturas dentro de la Liturgia

 

Pbro. Licdo. Leonardo Cardoza (leonardocardoza@gmail.com).-La Iglesia siempre ha visto como una necesidad primaria la educación litúrgica de sus fieles, para que se pueda dar una participación plena en los misterios que celebramos por su naturaleza. Es por eso, que la disposición corporal dentro de la liturgia es también un instrumento de culto a Dios; allí entran las posturas. «La uniformidad de las posturas, que debe ser observada por todos los participantes, es signo de la unidad de los miembros de la comunidad cristiana congregados para la sagrada Liturgia: expresa y promueve, en efecto, la intención y los sentimientos de los participantes» (IGMR. 42). Veamos, ahora, las posturas principales.

Estar de Rodillas: Es la posición de quien ora profundamente y adora. Se está de rodillas: En las letanías de los santos (excepto en Pascua), Durante la exposición del Santísimo, en la consagración, en el Credo en las solemnidades de la Anunciación y la Natividad…”Que fue concebido…“, y en el sacramento de la penitencia ante el confesor.

Postración: Se ora postrados en el suelo en los ritos en los que el alma cristiana se siente más enamorada de Dios: Al inicio de la Liturgia del Viernes Santo, en las ordenaciones en sus tres grados y en las profesiones perpetuas de votos religiosos.

Permanecer de Pie: Es la posición de Cristo Resucitado y orante. Se está de pie: Durante los ritos iniciales en la Misa, el Aleluya y la proclamación del Evangelio, desde el Credo hasta el final de la Oración de los fieles, desde el “Orad hermanos…” hasta el final del Santo, desde finalizada la consagración hasta la Comunión, durante el rito de conclusión desde el “Oremos“, y la bendición se recibe de pie inclinando la cabeza.

Sentarse: El cuerpo necesita estar relajado para escuchar, meditar y reflexionar. En la liturgia debemos estar sentados durante las lecturas, la homilía, la preparación de las ofrendas, el silencio post-comunión, las respuestas responsoriales, entre otros.

Inclinación: Con la inclinación se hace reverencia y honor a las personas mismas o aquello que las significan. De cabeza se hace al nombre de Jesús, de la Virgen María y del Santo en cuyo honor se celebra la liturgia. De cuerpo se hace al altar, al Obispo y los Presbíteros; antes y después de la incensación, y cada vez que los libros litúrgicos lo ordenan.

Genuflexión: Significa adoración. Se hace sólo con la rodilla derecha doblándola hasta el piso, y por esta razón se reserva al Santísimo, también a la Santa Cruz; desde la adoración dentro de la Liturgia del Viernes Santo hasta el principio de la Vigilia Pascual.

Golpear el pecho: Es una expresión de dolor de corazón y arrepentimiento por haber pecado, y se hace solo durante la recitación del “Yo confieso…

La liturgia, es la disposición humana hacia lo Divino…

 

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