ESCUQUE SE VISTIÓ DE GALA EL DÍA DE SU SANTO PATRÓN

3e

Es tiempo de Misericordia y de Reconciliación, dijo el Obispo Diocesano.

REDACCIÓN AVANCE.- En el Santuario que lleva el mismo nombre del templo parroquial y que es el santo patrono de la Tierra de Nubes, Escuque, la feligresía que allí reside y numerosos visitantes y devotos, se hicieron presentes el pasado 14 de los corrientes, para rendir homenaje al Santo Niño Jesús de Escuque, como cada año y así dejar plasmada fe, devoción y súplicas a quien tanto confían como intercesor celestial.

Y es que es el mismo Hijo de Dios, a quien tanta fe profesa un pueblo que pone confianza y esperanza en su patrón. Con la majestuosidad que lo ha acompañado por más de 400 años y el rostro grácil y sutil de cualquier párvulo, desde el pasado 01 de enero el “Niño Jesús de Escuque” aguarda al pie del altar del templo, a todo aquel que desee venerar su imagen. A la par de las imágenes del Niño de Praga, que se encuentra en la Iglesia de Santa María de la Victoria y San Antonio de Padua, en la calle carmelita del barrio de Malá Strana, en la ciudad de Praga (capital de la República Checa) y el Niño de Atocha en España, además de otras imágenes del Niño Jesús en el mundo, hacen que la ternura del mismo Hijo de Dios, centre su atención en los creyentes, para que podamos de Él alcanzar, cuanto con fe le pidamos.

Este año, más de 100 competidores hicieron acto de presencia en la gran caminata en honor al Niño Jesús de Escuque, actividad que año a año se desarrolla en la localidad, el segundo domingo de enero y que se realiza en homenaje al Patrono de la localidad.

Escuque, la tierra de Nubes y de la diosa Icaque, celebra ya los cuatrocientos seis años, de tener a tan ilustre huésped en medio de su bucólica población. Hoy, 14 de enero, con el privilegio que su hermoso templo parroquial, que fue elevado a Santuario Diocesano, hace exactamente un año, recibe una multitud de peregrinos de todo el país, para conmemorar la fiesta de su Santo Niño, en una gran solemnidad patronal, que es aguardada por todos sus devotos.

La historia de la imagen del Niño Jesús de Escuque, comienza con la llegada de la familia Guánchez y Cerrada en 1615, procedentes del Puerto de Gibraltar (Costa sur del Lago de Maracaibo), al poblado de Skuke, conocido así por su nombre aborigen, que significa ciudad o lugar de las nubes, según relato de los historiadores de la población y las crónicas de la parroquia. Los aborígenes, rendían culto a la deidad Ikake, representada con una esfera de oro brillante, similar a la que el Niño sostiene en su manito izquierda. Y es tanto su arraigo en Escuque, que en el himno del Municipio, una de sus estrofas, autoría del Pbro. J.M. Escalante, dice lo siguiente:

“Salve Escuque, por siempre entonemos

Los hijos de sacra tradición;

Del escuqueño Niño, la canción

Sin cesar por doquier publiquemos”

La Eucaristía central, estuvo presidida por dos anteriores: a las 07:00 a.m., una y la otra a las 09:00 a.m. Ya a las 11:30 se hizo la procesión desde la casa parroquial, hasta el santuario: el turiferario, la Cruz Alta, ciriales, ministros, seminaristas, diáconos, presbíteros y el Obispo Diocesano a la cabeza, hicieron gala en el recorrido por la nave central del santuario para iniciar la solemne eucaristía. El ornato sin igual, como cada año y las notas del canto litúrgico, junto a un templo abarrotado de fieles, hacían sentir la grandeza del día que se celebraba en dicho recinto. Quiso Mons. Azuaje, en acuerdo con el párroco, Pbro. Luis Bolívar, que este día se diera apertura a la Puerta Santa de la Misericordia, que se vive en toda la Iglesia. Momentos de mucha solemnidad, el cumplimiento de dicho ritual litúrgico, para seguir hacia el Altar Mayor y dar inicio a la Eucaristía.

En la homilía, el Obispo de la Diócesis, hizo un llamado a la reflexión de cada ser humano, a ver desde el Niño Jesús, el mensaje del respeto hacia la vida. “Como niños –dijo-, la inocencia nos hace ver y revisar nuestras propias acciones que estamos o no haciendo, para ser buenas personas. Es por ello que, los invito en este año, al año del encuentro con la Misericordia de Dios; a la reconciliación para que nuestras familias y hermanos, seamos partícipes y bendecidos de estos cambios, en el ámbito espiritual. Dios bendiga a todos los niños, a sus padres y a nuestras familias. Hizo mención de la obediencia del Niño Jesús a sus padres terrenales y la sumisión a esa autoridad. Así lo indica la sagrada Escritura”. Dijo también: “Este es el año de la Misericordia, momento preciso y oportuno para la reconciliación, debemos tomar como ejemplo el mensaje de los niños, el cual llama al encuentro con nosotros mismos”. Exhortó a cuidar las familias y en ellas a sus miembros, especialmente a los niños y a sentir la grandeza de la misericordia que Dios, que por medio de la Iglesia nos quiere regalar.

Hubo presencia de personalidades del gobierno local y regional, así como otros alcaldes de municipios vecinos, como Betijoque, Carvajal y algunos diputados y concejales de municipios vecinos.

El Señor Cura Párroco, al final de la liturgia eucarística, agradeció a todos su colaboración y participación: además mostró su regocijo por tan singular fecha y dijo que es un privilegio para el pueblo de Escuque, contar con una imagen que conserva tanta trayectoria, de fe y devoción, a la cual le pedimos que hagan oración por sus familias, por la paz y reconciliación de los pueblos.

Se pudo observar este día, que luego de 11 años, el Coro denominado “Dulce Nombre de Jesús”, fundado en 1978, volvió nuevamente a participar en el canto litúrgico, guiados por el Prof. Alexander Mendoza. Cantaron la misa de las 9:00 a.m., presidida por Mons. Salvador Barazarte.

1e 2e 3e 4e 5e 6e

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *