COMO PÁRROCO DE MONAY, LE TOCA SER PROFETA EN SU PUEBLO Y ENTRE LOS SUYOS

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El Pbro. Dr. Romer Gregorio Ortíz Montilla.

REDACCIÓN AVANCE.- Hay situaciones muy singulares en los acontecimientos de la Iglesia. Jesús, una vez que visitó a su pueblo de crianza, Nazaret, recibió la crítica y desprecio de muchos de sus paisanos, objetando su sabiduría y obras que hacía en cumplimiento de su plan salvífico y fue por ello que salió de su alma, la frase que muchas veces ha estado también en nuestros labios: “Nadie es profeta en su tierra”.

Sin embargo, hay realidades que pudiéramos pensar que tienen singularidades, como es el caso de la guía espiritual y pastoral de una comunidad. Hacemos mención de la extensa parroquia de “Nuestra Señora de la Paz”, de Monay, que el pasado 13 de los corrientes, recibió la conducción y gobierno pastoral de uno de sus egregios hijos levíticos. Se trata del Pbro. Dr. Romer Gregorio Ortíz Montilla, quien nació en esta pujante comunidad trujillana y que ha regresado con todos los honores de la madre patria, España, luego de un vasto recorrido por universidades y claustros académicos.

Removido el padre Miguel Ángel Villegas, por estudios superiores, Mons. Oswaldo Azuaje, Obispo de Trujillo, aguardó la llegada de uno de sus presbíteros, para encomendarle la atención pastoral de su misma patria chica. Fue la tarde del miércoles 13 de enero, cuando el mismo pastor diocesano, hizo entrega de la parroquia de Monay al padre Ortíz. Fueron varios los concelebrantes y ministros presentes, quienes acompañaron al neo-párroco a tan importante acto sacerdotal. Presidida la eucaristía, por Mons. Azuaje, se cumplieron todos los requisitos de rigor para estos casos por la norma canónica, que hace oficial en adelante, su asunción como conductor de almas de aquella grey confiada por el Ordinario del Lugar. El Canciller de la Diócesis, hizo lectura del Decreto Episcopal, que le confiere al Padre Romer, el título de párroco y en el mismo Decreto, se especifican las labores pastorales del elegido. Concluida la lectura, en el altar mayor, se procedió a la firma del mismo, para así oficialmente asumir la parroquia.

En la homilía, Mons. Oswaldo, hizo énfasis de la responsabilidad del párroco en la atención pastoral y espiritual a la feligresía. Exhaltó la condición de Doctor de la Iglesia, en Derecho Canónico y una amplia trayectoria como párroco de varias comunidades en la diócesis, quien en adelante será el nuevo inquilino de la parroquia eclesial de Monay. Luego de la homilía, el Padre Romer, renovó sus promesas sacerdotales realizadas el día de su ordenación sacerdotal. Acto seguido, el Sr. Obispo le hizo entrega de los elementos más importantes dentro de una parroquia: las Llaves del Templo Parroquial, como signo de autoridad, la Pila Bautismal; el Confesionario; las Llaves del Sagrario, la Sede Parroquial y el Altar.

Con esta solemne ceremonia, la parroquia “Nuestra Señora de la Paz”, cuenta con un nuevo párroco, que atenderá sus necesidades pastorales, junto con sus vicarios, el Pbro. Dr. Romer Gregorio Ortíz Montilla.1m 2m 3m

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