EJERCICIOS ESPIRITUALES

curesma

Freddy J. Berrios

@Catolicosline

El Misterio de Jesús en el desierto, nos da la esperanza de alcanzar la perfección de nuestra esencia; el cuerpo, la mente y el espíritu se canalizan en el fortalecimiento de la fe y la maduración de la vida cristiana: La Santidad. La peregrinación mística busca alcanzar la unidad en la Santísima Trinidad, fuente de todos los misterios de la fe, para llevar la luz e iluminar el mundo.

Los Ejercicios Espirituales estimulan el “músculo de la fe” que se desarrolla mediante una buena preparación y acciones repetitivas; en todas las etapas, es un camino forjado por el individuo que permite estar en la Gracia de Dios para dejar a la humanidad el mejor legado: ser testigos de la Misericordia de Dios.

¿Qué son los Ejercicios Espirituales?

Es recordar el sentido del ayuno (sacrificio), de la oración (vida práctica) y la limosna (caridad) para ejercer en cualquiera de las obras de Misericordia –corporal y/o espiritual- la acción católica para mantener viva la fe y propagar el Evangelio a todas las Naciones. Preparar nuestra vida para acoger la Gracia es de por sí una obra de gracia.

¿Por qué se realizan estos ejercicios en tiempo de Cuaresma?

La Cuaresma nos hace reflexionar de dónde venimos, qué somos y a qué venimos al mundo; es un periodo propicio que suscita y conserva nuestra identidad mediante las obras para así tomar conciencia de la Santidad a la que estamos todos destinados. (Stgo 1, 12-18; 2, 14-26)

¿Cómo puedo hacer los Ejercicios Espirituales?

Se pueden hacer de manera individual y/o colectiva. Cristo nos dejó como enseñanza: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, dar posada al necesitado, visitar a los enfermos, redimir al cautivo, enterrar a los muertos (Mt 25, 35-36) en la que también la Iglesia sugiere enseñar al que no sabe, corregir de manera fraterna al que se equivoca, dar un buen consejo al que lo necesita, consolar al triste, perdonar las ofensas, tolerar con paciencia los defectos del prójimo y rogar por vivos y difuntos.

¿Cuarentena y Cuaresma son lo mismo?

No. La conversión de corazón, nos reviste de Cristo quien nos fortalece, para no confundir el tiempo de cuaresma con cuarentena, que si bien pudieran hacer ambas definiciones referencia a un conjunto de cuarenta días o tiempo de observación para sanar, éste último denota más a lo físico que a lo espiritual, a lo temporal en vez de lo eterno. Viviendo nuestra identidad católica, estaremos conscientes que la muerte no es el fin de la vida, sino un paso transitorio, absolutamente natural, opuesto al sentido macabro como se entiende actualmente; para ir al encuentro con nuestro creador y llegar al culmen de la Gloria de Dios.