“El turismo ecológico debe ser aprovechado científicamente en Niquitao”

julio

Alirio Altuve Contreras CNP 14.666

 

La parroquia Mons. Jáuregui forma parte del municipio Boconó, esta localidad cuenta con diversidad de paisajes, que le permiten ser una comunidad con buenos recursos para ser aprovechados de manera equitativa y que a la vez permitan el desarrollo de proyectos en el área de educación ambiental.

Julio Cesar Romero Briceño, es un joven nacido en Niquitao. Hizo estudios de primaria en la Escuela “Pbro. José Ricardo Gamboa”, la secundaria en Fundación la Salle, campus Boconó. Egresó como Técnico Medio en Fitotecnia. Su pasión por el agro lo lleva a cursar estudios en la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales, “Ezequiel Zamora”, UNELLEZ, (Guanare), donde obtiene el título de Ingeniero Agrónomo; actualmente labora en el Instituto Nacional de Investigaciones Científicas, donde adelanta estudios de poblaciones e invasiones biológicas y genética molecular. En su lar nativo, trabaja sobre los ecosistemas áridos, bajo la línea de investigación de los páramos de Venezuela, los humedales como El Guirigay, La Teta de Niquitao, que son reservorios de agua con vegetación asociada a la zona. Igualmente está escribiendo un libro sobre este monumento, para dejar constancia del adelanto de su investigación sobre la florula que está presente en el lugar, las aves, los insectos y los artrópodos, entre otros.

En la entrevista para el Semanario Avance explicó parte del trabajo de campo que está haciendo yo pienso que el turismo ecológico debe ser aprovechado científicamente en Niquitao. No hay mucha gente trabajando en esta zona por el difícil acceso y es un área potencial para especies que posiblemente sean nuevas, como un bambú, que fue descubierto en el año 2006 por el profesor Miguel Niño; el estudio de un grillo, que lo encontró un investigador en el año 1922 y en el año 1937 es que lo descubren. Esas cosas son poco conocidas. Hay revistas donde se ha publicado en Estados Unidos, pero aquí no se conoce, por lo que es necesario repotenciar el esfuerzo e investigar qué endemismos pueden encontrarse allí. Estamos estudiando los arácnidos que posiblemente son nuevos, conjuntamente con el Instituto Nacional de Pesquisa Agrícolas de Brasil, también estamos investigando unas tarántulas que hasta el momento no han tenido un tratamiento taxonómico”.

Salón de exposición

Hay un espacio destinado para la muestra de este trabajo de investigación, que está instalado a una cuadra de la plaza Bolívar de Niquitao, en la tienda de artesanía de Julio Romero, donde su hijo, el ingeniero Julio César Romero Briceño,  muestra el material recopilado, fotos, especies animales e información en general, para el turista y quienes quieran conocer más sobre este tema. La exposición está abierta al público, aunque esperan que para este año 2015, ya esté totalmente listo, para que lo puedan seguir disfrutando. Finalmente el Ingeniero invitó a los turistas y a los trujillanos a acercarse a Niquitao y así conocer sobre la diversidad que hay en las montañas, los ríos, cascadas, quebradas, y en el casco del pueblo, para que vengan a conocer y a apoyar el trabajo que se realiza; pero siempre con visión conservacionista.

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