Haz que las cosas buenas ocurran

lampara_de_barro

Había una vez un escritor que vivía a orillas del mar, donde pasaba temporadas escribiendo y buscando inspiración para su libro. Una mañana mientras paseaba a orillas del océano, vió a lo lejos, una figura que se movía de manera extraña como si estuviera bailando. Al acercarse, vio que era un muchacho que se dedicaba a recoger estrellas de mar de la orilla y lanzarlas otra vez al mar. El hombre le preguntó al joven qué estaba haciendo. Éste le contestó: – “Recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar`. La marea ha bajado demasiado y muchas morirán”. Dijo entonces el escritor: – “Pero esto que haces no tiene sentido. Primero, es su destino. Luego morirán y serán alimento para otros animales y además hay miles de estrellas en esta playa. Nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas”. El joven miró fijamente al escritor, tomó una estrella de mar de la arena, la lanzó con fuerza por encima de las olas y exclamó: -“Para ésta sí tiene sentido”.cuento-estrellas de mar

El escritor se marchó un tanto desconcertado. No podía explicarse una conducta así. Esa tarde no tuvo inspiración para escribir y en la noche no durmió bien, soñaba con el joven y las estrellas de mar por encima de las olas. A la mañana siguiente corrió a la playa, buscó al joven y le ayudó a salvar estrellas…

Es una pena que no lleguen a salvarse todas las estrellas de mar, pero es una alegría que esa estrella, al menos, se salve. Ojala que nunca nos falte una acción, un detalle, una palabra que pueda cambiar el destino, el rumbo o la vida de la persona que tanto nos necesita. No desistamos en poner todo nuestro empeño y esfuerzo, siempre con la cabeza bien alta y con mucha decisión para lograr que las cosas buenas ocurran a pesar del pesimismo de los demás. Tu acto individual positivo por muy pequeño que parezca, marca la diferencia.