La Parroquia Inmaculada Concepción, recibió a su nuevo párroco. El Pbro. Lorenzo Sáez.(En La Cejita.)

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Texto y fotos. Orlando Lagioia.

Nuestra parroquia, estuvo de júbilo el martes 02 de este mes, para recibir a nuestro nuevo párroco, el Pbro. Lorenzo Sáez y despedir a quien por aproximadamente 6 años fue el pastor que estuvo guiando con mano firme y amorosa, a este pequeño rebaño del pueblo de Dios, Pbro. José A. Torres.

La Solemne Eucaristía, pautada para las 6:30 pm, comenzó con una hora de retraso, motivado a una “tranca” en la vía por donde venía el padre Lorenzo.

Diócesis de Trujillo, semillero de sacerdotes

   Mientras esperábamos con mucha ansiedad y expectativa, aprovechamos el momento para pedirle a nuestro querido obispo diocesano Mons. Oswaldo Azuaje, sus impresiones en relación a los últimos cambios de sacerdotes y los que aún faltan por realizar y alguna recomendación en la aceptación de los mismos por parte de sacerdotes y las comunidades parroquiales. Muy presto declaro para nuestro semanario:“La Diócesis de Trujillo, tiene unas 78 parroquias aproximadamente, y digo esto, porque es un numero bastante alto en comparación con otras diócesis del mismo tamaño que la nuestra. Quiere decir que es una diócesis, a Dios gracias, bastante asistida porque hemos tenido algo importante, que el Señor, nos ha concedido abundantes vocaciones para el ministerio sacerdotal. Todavía no hemos llegado, ni mucho menos, a tener los sacerdotes que se requieren para el trabajo, que no es solamente el trabajo parroquial, sino también en la vida de nuestra Iglesia Trujillana. Hay diversas pastorales, que tiene que servir acompañadas por los sacerdotes, a la par de que las parroquias debería favorecerse de el hecho de que hubiese más de un sacerdote.

Cambios que son necesarios, y deben ser aceptados por todos…

He realizado los diversos cambios que han sido los más grandes, en este año con la mente abierta a la voluntad de Dios, que nos quiere a todos en una Iglesia renovada y renovadora. Una Iglesia fiel al Evangelio, desprendida incluso de los apegos que para nosotros como ministros del Señor podamos tener en relación a algún lugar determinado o a un grupo de fieles. Nosotros no trabajamos para una parte de la Iglesia Trujillana, sino trabajamos para toda ella, y esto significa que en este dinamismo, debemos tener la disponibilidad misionera de dejar incluso nuestras seguridades y pretensiones exclusivamente personales, para ponernos al servicio como ministros del Evangelio, de ese Evangelio que debemos predicar. También es importante que el dinamismo de esta Iglesia misionera se manifieste hacia afuera de nuestros límites de Diócesis, de modo que también en otras regiones de Venezuela y fuera de ella, están solicitándonos a nosotros sacerdotes con espíritu misionero. Debemos abrirnos a ello, así que no podemos decir nunca que el número de sacerdotes que tenemos es suficiente, hay cada vez una urgencia y necesidad más grande de abrirnos al espíritu de la misión:¡Discípulos misioneros!.”

Juntos como hermanos, miembros de la Iglesia…

Nuestro templo quedó pequeño ante la gran cantidad de feligreses, grupos apostólicos, representantes de los encuentros familiares de Venezuela, del cual el padre Torres es asesor; personas de la parroquia “San Andrés apóstol de Las Mesetas de Chimpire”, la cual nació de nuestra parroquia, representantes de la comunidad de Monte Carmelo, familiares del nuevo párroco, el alcalde del municipio Carvajal Dr. Marcos Montilla y su Sra. esposa Moreira Negrón, unidos todo en la solemne Eucaristía concelebrada, donde junto a los servidores del altar, estuvieron los diáconos permanente: Carlos Vásquez y transitorio Carlos Eduardo Matheus , hijo de esta parroquia y próximo a su ordenación, y por supuesto la buena animación del coro “Inmaculada Concepción.

Lo bueno, se hace esperar…

Al inicio de la Eucaristía, nuestro obispo en su saludo, pidió disculpas por el retraso, y jocosamente expreso: “Lo bueno se hace esperar…”, a lo cual todos los presentes asintieron con una sonrisa. En el marco eucarístico se realizo el ritual de estos casos, comenzando por la lectura del Nombramiento del nuevo párroco, por parte del Pbro. Andrés Araujo, canciller de la Diócesis. Luego la entrega del Evangelio por parte del obispo al nuevo párroco, el cual proclamó y seguidamente la homilía del obispo, en la cual agradeció a ambos sacerdotes por el buen trabajo realizado en cada una de sus parroquias; al padre Torres que ahora va como misionero incansable a San Juan de La Cruz en Isnotu, tierra de santos y sabios. El padre Lorenzo, que viene desde esa tierra de Monte Carmelo, con la espiritualidad de la Virgen del Carmen y el Nazareno de las Raices.Pidio a Dios y María Santísima les bendigan y acompañen como buenos discípulos misioneros.

Muy agradecidos, bienvenido padre Lorenzo, hasta luego padre José.

Luego de la profesión de fe y renovación de las promesas sacerdotales, ya, al final de la misa, varias personas, hicieron “cola”, para expresar sus muestras de agradecimiento y reconocimiento, por una parte dándole la despedida al padre Torres y por la otra la bienvenida al padre Sáenz. Con mucha emoción y en una mezcla de sentimientos encontrados, tristeza por el que se va, alegría por el que llega, las palabras no bastaban para decir lo que el corazón sentía, y algunas lágrimas se dejaron ver en aquellos ojos humedecidos como reflejo de ese amor en el cual Cristo nos hace más fraternos. La Srta.Melissa Castellanos ,a nombre del Consejo Pastoral, Lesbia Rosales, Jorge García y el Prof. José Zerpa a nombre de la comunidad, alcalde Marcos Montilla como máxima autoridad municipal y gran colaborador de nuestra Iglesia, el joven Alfredo por el grupo Juvenil “Herjocri”, y la Sra. Arelis Moreno a nombre de la Parroquia de Monte Carmelo.

Una amistad para toda la vida…

Por su parte, el padre José A. Torres; párroco saliente, expreso igualmente su agradecimiento, sintiéndose satisfecho por la labor realizada, especialmente con los jóvenes y la familia y dijo muy emocionado: “Me llevo su aprecio, su cariño y una amistad para toda la vida, y les pido perdón por todos los errores cometidos en mi ejercicio sacerdotal”.

Con el corazón abierto para servirles…

Asimismo, el padre Lorenzo Sáenz, párroco entrante, natural de Niquitao, con 12 años de ordenado y siendo esta su tercera parroquia, agradeció la calurosa bienvenida y las manifestaciones de cariño, tanto de la gente de Monte Carmelo que vino a acompañarle y la de La Cejita, y expreso: “Gracias por esperarme, espero ser bueno y mejor cada día con la gracia de Dios, e igualmente les abro las puertas de mi corazón y estoy a su servicio”.-

Finalizada la Eucaristía, no se hicieron esperar los abrazos, saludos, buenos deseos y bendiciones, entre apretones de mano, palmadas en el hombro, besos y muchas lagrimas.